
Foto: ©Unamamadeotroplaneta
Si pensase en el mejor padre que podría tener a mi lado no pensaría ni mucho menos en un padre «perfecto». Ya sabéis, uno que sepa manejar absolutamente todas las situaciones que pueden darse en la crianza, que siempre tenga paciencia, que siempre esté de buen humor, que… En fin, no sé ni completar la lista porque no sé cómo carajo sería un padre perfecto. Porque los padres perfectos no existen (ni, por supuesto, las madres). Existen los padres humanos. Existen los padres que tienen ratos buenos y ratos malos, que manejan de vicio unas cosas pero se desbordan con otras, que intentan ser la mejor versión posible de sí mismos desde que ven que otros ojitos se reflejan en ellos y crecen en su ejemplo. Y si pienso en uno de esos y pienso en el mejor, solo puedo pensar en…. ÉL. Continue reading →